
Los murales impresos trabajan a base de fotografías que se superponen en una fina lámina adhesiva. Los tamaños varían según su aspecto. Por ejemplo, hay fotomurales de aspecto 16:9, los cuales van dirigidos a espacios anchos, también, de aspecto 4:3, que son para lugares cuadrados. Sin embargo, puedes poner un 16:9 en un lugar cuadrado sin ningún problema, solo cuida el tamaño para que pueda encajar en tu pared, a parte, hay muchos más aspectos con los tamaños que tú quieras.
Saber qué se tiene ahora y qué te gustaría ver, te ayudará a decidir qué imagen vas a imprimir para el mural. Por ejemplo: Si estás pensando en colocar un fotomural para tu cafetería, sería conveniente buscar fotografías de paisajes, que reflejen paz, ya que la mayoría de las personas asisten a un café para conversaciones tranquilas, distraerse un poco del trabajo y relajarse. Caso contrario sucede si quieres un fotomural para tu bar, un lugar activo al cual le quedaría bien una foto que refleje dinamismo, ya sea alguien tocando un saxofón, una ciudad de noche, gente mostrando talentos en la calle, cualquier tema urbano puede quedar bien en lugares de mucha actividad.
Ahora, si lo que quieres es decorar tu habitación ¿Por qué no una escena del espacio o del lugar a donde siempre hayas soñado ir? Ver una imagen que muestre un deseo puede ayudarte a pensar en algo más que tus problemas y preocupaciones antes de dormir, puedes meditar incluso sobre tu plan de vida para realizar el viaje de tus sueños al lugar que muestra el mural.
No veas los fotomurales como un tema simplemente decorativo, dale un propósito de ser, para que cuando tus amigos o familiares lo vean y te pregunten por qué tienes ese recuadro en tu casa o local, puedas dar una respuesta inteligente.








